Cuidados del Primer Trimestre
Todas las que somos mamás o nos vamos a convertir en una nos preocupa la etapa crítica del embarazo, que son los 3 primeros meses, donde se dice que hay altas probabilidades de que tu embarazo no continúe, por ello, debemos tomar precauciones y cuidarnos lo más posible para poder tener a ese bebé en nuestros brazos.Los cuidados durante los 3 primeros meses de embarazo no son complicados si lo tomamos con calma, primero debemos pensar que es una bendición que nos da la vida, la oportunidad de convertirnos en papás y debemos cuidar lo que hacemos, lo que comemos y como nos sentimos para poder seguir en este ciclo maravilloso. Comencemos por no estresarnos o preocuparnos de más, date la oportunidad de disfrutar esta etapa y no la sufras pensando en cosas negativas, con eso tu estado de ánimo mejorará considerablemente y le hará bien a tu semblante.
Los primeros meses son de alto riesgo porque tu cuerpo considera que ese embrión es un cuerpo extraño que está dentro de él, por lo que debes ir con tu doctor de confianza y pedirle que te haga una revisión para ver que el embrión esté implantado en el lugar correcto, que te diga el tiempo de gestación que tienes y si es posible ver sus medidas, es muy importante que noten que tenga frecuencia cardiaca para saber que tiene vida. Una vez visto esto, toma las recomendaciones del médico al pie de la letra, toma todo lo que te mande y no dudes en hacerlo ya que es por el bien de ambos.
Los cuidados básicos durante los 3 primeros meses del embarazo son: comer bien, de manera ordenada y balanceada; no cargar cosas u objetos pesados, no hacer grandes esfuerzos, tomarse momentos para descansar del trabajo diario, de igual manera puede que te de mucho sueño, por lo que trata de dormir siempre que te sea posible, no consumir cafeína ni irritantes, y no te desesperes por sufrir mareos, vómito o náuseas porque piensa que realmente no desaparecerán hasta pasado este tiempo, así que mejor tómalo con calma.
Otro consejo importante es que te piden los doctores que no tengas relaciones sexuales durante este periodo, ya que buscan no generar que un cuerpo extraño ponga en riesgo a tu bebé, que no se lastime de ninguna manera. Si el médico te dijo que tu embarazo es de alto riesgo, es mejor tomar todas las precauciones posibles y quedarte en cama para evitar cualquier malestar.
Por último, si tienes alguna molestia, cólico o sangrado es mejor ir a ver al médico ante cualquier señal de alarma, te ayudará con lo necesario para que estés bien y tu bebé se forme en las mejores condiciones, no dejes de cuidarte nunca, pero menos en los 3 primeros meses de embarazo.
Cuidados del Segundo Trimestre
El segundo trimestre debe empezar a cuidarse más la ropa y el calzado. La ropa debe ser más holgada, sin que apriete y que permita los movimientos con facilidad. Los zapatos de tacón alto deben evitarse ya que las caídas son más frecuentes por la flexibilidad aumentada de las articulaciones. Los zapatos planos pueden producir más dolor lumbar, por lo que lo ideal son zapatos de tacón bajo y con base ancha. Los sujetadores deben adecuarse al crecimiento de las mamas y evitar los aros.
Alimentación: aumentan las necesidades de proteínas en la dieta. Las proteínas se obtienen de la carne roja, aves, pescado, huevos, leche, queso, legumbres y frutos secos. Los pescados tienen el mismo aporte proteico que las carnes rojas pero con menor aporte energético por lo que es recomendable su ingesta al menos 2-3 veces a la semana. Deben consumirse entre 2-4 huevos a la semana. Tan importante como los alimentos es su preparación. Se recomienda consumir carnes y pescados a la plancha o hervidos. Debe mantenerse una dieta rica en fibra, con verduras y cereales integrales, para evitar el estreñimiento. La ingesta de agua debe mantenerse entre 1,5 y 2 litros al día. El ejercicio físico también disminuye el estreñimiento.
Para evitar la acidez se deben evitar las comidas ricas en grasas, los cítricos, los picantes. Debe asimismo debe evitarse el chocolate, el café y las colas. La embarazada no debe acostarse después de comer sino que mantenerse sentada o levantada 1 ó 2 horas después de las comidas y en caso de persistir las molestias dormir con el tronco algo elevado (con 2 cojines). Es de ayuda también comer poca cantidad pero varias veces al día, entre 4 y 6 comidas al día.
Para evitar la flatulencia no deben consumirse bebidas gaseosas, las coles, la cebolla, las judías secas ni el arroz. Comer despacio y masticando bien las comidas. Algunas infusiones como la manzanilla, el hinojo o el anís pueden ayudar.
El alcohol, el tabaco y las drogas siguen siendo peligrosos para el feto a pesar de haber pasado el periodo de formación del mismo, así que están contraindicados.
Las varices y la hinchazón de las piernas son un problema frecuente en las embarazadas y para evitarlas deben seguirse ciertas recomendaciones. Es importante intentar no permanecer muchas horas de pie, intentar elevar las piernas cuando esté descansando y estimular la circulación sanguínea dando paseos. Las personas que trabajen mucho rato sentadas deben mover las piernas con frecuencia, levantarse y andar de vez en cuando y evitar tener las piernas cruzadas para no comprimir el retorno venoso. En las estaciones calurosas se recomienda hacer duchas frías en las piernas. Es recomendable dormir con las piernas ligeramente elevadas con un cojín para favorecer el retorno venoso. Las medias de compresión adecuadas para embarazadas son recomendables en las mujeres con tendencia a desarrollar varices. Los calcetines apretados, ligas, botas que compriman... deben evitarse.
El ejercicio físico es recomendable mientras no se realicen deportes con riesgos de caída o de impacto. La natación, el yoga, la marcha, la tonificación son algunos de los deportes más indicados. Debe evitarse la posición tumbada boca arriba para evitar mareos por compresión de la vena cava, por lo que no debe hacerse ejercicio en esta posición.
Cuidados del tercer Trimestre
La piel requiere una atención especial durante el tercer trimestre ya que es la etapa del embarazo en que más puede sufrir. Es recomendable tenerla bien hidratada y utilizar cremas antiestrías para intentar evitar su aparición. La exposición al sol debe limitarse y aplicarse factores de protección altos para evitar las manchas que puedan aparecer. La higiene corporal debe mantenerse con una o dos duchas al día ya que la sudoración aumenta durante la gestación.
Para preparar los músculos del periné de cara al parto y poder evitar la episiotomía es recomendable hacer un masaje diario con un aceite de almendras o de rosa de mosqueta. Así se consigue una mayor elasticidad del periné.
Los dolores de espalda son más frecuentes durante el final del embarazo. Una buena higiene postural ayuda a disminuirlos. La columna debe soportar la menor carga posible. Para levantar objetos la gestante debe agacharse flexionando las rodillas y con la espalda recta. Si se debe estar mucho tiempo sentada debe evitar estar siempre en la misma posición y moverse con frecuencia para desentumecerse. La espalda debe recostarse recta sobre el respaldo y con las piernas en ángulo recto.
Durante el final del embarazo las necesidades de calcio del feto aumentan por lo que debe incrementarse la ingesta de leche y derivados como el queso, los yogures… en caso de un aumento excesivo de peso pueden consumirse los productos semidesnatados o desnatados.
El ejercicio físico empieza a limitarse por las molestias y limitaciones del volumen de la barriga, lo más adecuado puede ser la marcha y los ejercicios de yoga. La natación es recomendable hasta iniciar el último mes de embarazo. Se debe buscar un buen equilibrio entre el descanso y la actividad física.
Las relaciones sexuales pueden mantenerse hasta que el médico lo contraindique, buscando siempre las posturas más cómodas para la mujer. Ni el coito ni el orgasmo son prejudiciales para el feto, pero en caso de presentar dilatación del cuello uterino o pérdida del tapón mucosos no son recomendables.
No hay problema por seguir la actividad laboral habitual en el tercer trimestre pero siempre teniendo en cuenta varias limitaciones. Las jornadas de trabajo de más de cinco horas diarias de pie pueden aumentar el riesgo de parto prematuro. Las jornadas de trabajo de más de ocho horas diarias producen una disminución del peso al nacimiento. Los trabajos con mayor estrés psíquico presentan un mayor riesgo de hipertensión inducida por el embarazo.
Las profesionales que realizan jornadas por turnos de noche tienen asimismo mayor riesgo de amenaza de parto prematuro y de bajo peso al nacer.


Lo tendré en cuenta porque llevo dos meses ya embarazada y hay que empezar a extremar las precauciones, me pondré en contacto con una matrona online a ver que me recomienda, gracias por la ayuda!
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